Lunes, 03 Abril 2017 19:24

Decidamos se une a la campaña #FueraParaísosFiscales.

¿Por qué una semana de #FueraParaísosFiscales?

La primera semana de abril marca el primer aniversario de la publicación de los llamados "Panama Papers", el último de una serie de escándalos sobre paraísos fiscales de alto nivel que han destacado el impacto humano de la evasión fiscal global, denunciando a personas ricas y compañías multinacionales que evaden impuestos a través de paraísos fiscales.

Decidamos, Campaña por la Expresión Ciudadana como miembro de la Red de Justicia Fiscal junto a diversas organizaciones a nivel mundial, nos unimos para pedir que nuestros gobiernos digan #FueraParaísosFiscales. Esta campaña de la Semana Global de Acción provee un marco para diversas actividades con el fin de aumentar la presión pública sobre los gobiernos del mundo para terminar con la práctica dañina de los paraísos fiscales.

Algunas estimaciones conservadoras han calculado que nada más que un tipo de evasión fiscal corporativa está costando a los países en desarrollo entre 70 y 120 mil millones de dólares estadounidenses al año (1) y los paraísos fiscales desempeñan un rol central en este sistema. El escándalo global de la evasión fiscal por parte de corporaciones multinacionales y de las personas más ricas está devastando nuestras economías y privando a los gobiernos de contar con los fondos necesarios y urgentes para pagar por los servicios públicos vitales para cumplir con los derechos humanos, incluyendo los derechos de las mujeres y el desarrollo sostenible.

A pesar de que mucha gente imagina que los paraísos fiscales son exclusivamente islas tropicales como las Bermudas o Caimán, algunos de los paraísos fiscales más prominentes del mundo están en Luxemburgo, Holanda y, cada vez más, en los Estados Unidos de América. Una cantidad creciente de países también está adoptando lo que se llama la “Competencia Fiscal”, que implica introducir políticas típicas de los paraísos fiscales (tales como tasas fiscales efectivas bajas para corporaciones u otras prácticas impositivas dañinas).

¿Qué es un paraíso fiscal?

Un paraíso fiscal es un país o una localidad que ofrece condiciones excesivamente ventajosas a los fondos extranjeros: baja o nula tributación por ingresos y secreto fiscal. Las compañías y personas ricas que ocultan su dinero en paraísos fiscales no están obligadas a informar quién o quiénes son los verdaderos dueños o beneficiarios finales de la riqueza y menos aún, de dónde procede la misma. Además, prácticamente, no pagan impuestos.

Por eso, los paraísos fiscales sirven de herramientas para la elusión y evasión de impuestos. Las compañías y personas ricas generan valor (e impacto social y ambiental) en países donde no pagan impuestos, perjudicando gravemente los presupuestos fiscales y por tanto la capacidad de estos países para garantizar acceso a servicios públicos fundamentales.

¿Paraísos? ¡No, guaridas!

El término paraíso fiscal proviene del inglés tax haven, cuya traducción literal es guarida o escondite. El término paraíso en español puede explicarse o por una mala traducción (heaven = paraíso // haven = guarida) o por la idea de que un lugar sin impuestos, es como un paraíso. Para las compañías y personas ricas que usan paraísos fiscales, los impuestos son un infierno, una suerte de castigo. Sin embargo olvidan, o no quieren ver, que son los impuestos los que financian el acceso equitativo a salud, educación, agua y seguridad. Que con sistemas fiscales justos podemos terminar con la desigualdad y la pobreza. Quizá no lo olvidan, sólo defienden sus privilegios.

Las 15 guaridas fiscales más agresivas del mundo según Oxfam: Los paraísos fiscales que encabezan la lista de Oxfam son, por orden de importancia: (1) Islas Bermudas, (2) Islas Caimán, (3) Países Bajos, (4) Suiza, (5) Singapur, (6) Irlanda, (7) Luxemburgo, (8) Curazao, (9) Hong Kong, (10) Chipre, (11) Las Bahamas, (12) Jersey, (13) Barbados, (14) Mauricio e (15) Islas Vírgenes Británicas. Cuatro de los territorios identificados (Islas Caimán, Jersey, Bermudas e Islas Vírgenes Británicas) son, además, territorios que dependen del Reino Unido, a pesar de que este país no figura directamente en la lista.

¿En qué nos afectan las guaridas fiscales?

1. Las guaridas fiscales ponen en riesgo la democracia porque permiten la evasión/elusión fiscal y la corrupción, facilitando el el pago de sobornos. Constituyen una red que sirve al crimen organizado, el narcotráfico y el terrorismo.
Más guaridas fiscales = Más corrupción

2. Las guaridas fiscales impiden el cumplimiento de los derechos humanos porque erosionan los presupuestos públicos de los estados, lo que les impide invertir en salud, educación, seguridad y otros aspectos fundamentales. El saqueo de las transnacionales impide el desarrollo de nuestros países.

3. Las guaridas fiscales permiten que los ricos se hagan más ricos mientras que la mayoría de la población carece de acceso a servicios fundamentales. No hay redistribución justa de la riqueza mientras existan guaridas fiscales.

Paraísos fiscales y derechos humanos

La política fiscal desempeña un papel fundamental para compensar desigualdades y determinar qué tan responsables resultan los gobiernos para con sus pueblos.
   
En todo el mundo, los estados tienen la obligación de respetar los derechos humanos y muchos de nuestros instrumentos internacionales en materia de derechos humanos requieren que los estados inviertan “los máximos recursos disponibles” en ello.

Sin embargo, muchos países tienen gran dificultad a la hora de recaudar ingresos suficientes para financiar servicios públicos esenciales para los derechos humanos, tales como salud, educación, vivienda, acceso a la justicia y a una calidad de vida adecuada.

En este momento, los paraísos fiscales están permitiendo que las corporaciones multinacionales y los ricos paguen deliberadamente cada vez menos impuestos por sus ganancias y riquezas. Estas reglas fiscales injustas reducen el financiamiento disponible para servicios públicos que promuevan el respeto de los derechos humanos.

La Red de Justicia Fiscal estimó de forma conservadora que unos 21 a 32 billones de dólares estadounidenses de activos financieros están ubicados “offshore”, sin gran imposición.  Es esencial que las  compañías y las personas ricas paguen una parte justa de impuestos en los países en los que operan, y que nuestros gobiernos usen este dinero para financiar servicios públicos, hacer realidad los derechos humanos y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

¿Qué buscamos?

1. Exigir reportes públicos país por país a todas las corporaciones multinacionales. Si todas las grandes corporaciones multinacionales se vieran obligadas a llevar a cabo un reporte público país por país, la gente podría ver dónde hace negocios cada corporación y cuántos impuestos paga en cada país donde opera. Esto volvería más difícil para las corporaciones multinacionales la evasión impositiva.

2. Establecer registros públicos de los verdaderos “usufructuarios” de fideicomisos y compañías. Esto permitiría al público en general saber quién es el propietario real de los fideicomisos y las compañías que operan en nuestras sociedades. Además, los evasores fiscales y otros criminales tendrían más dificultad para esconder sus fortunas en fondos de inversión anónimos y compañías “fantasma”, como los que fueran revelados por los Panama Papers.

3. Apoyar la creación de un Órgano Fiscal Global intergubernamental de Naciones Unidas, donde todos los países tengan la misma voz y voto para establecer estándares tributarios internacionales.

4. Usar la recaudación fiscal para financiar servicios públicos y protección social como formas vitales de terminar con la pobreza y la desigualdad.


(1) UNCTAD. (2015). World Investment Report 2015: Reforming international investment governance: Accessed 3 October 2016: http://unctad.org/en/ pages/PublicationWebflyer.aspx?publicationid=1245 

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