Jueves, 11 Mayo 2017 18:59

El futuro de los alimentos: hacia un sistema alimentario generador de empleos

En los próximos 15 años, alrededor de 1600 millones de personas en los países de ingreso bajo y mediano estarán en edad de comenzar a trabajar. En todos los sectores, un desafío importante será crear puestos de trabajo para una nueva generación de trabajadores así como mantener y mejorar la calidad de los empleos de los miles de millones de personas que ya se encuentran trabajando.

Actualmente, la mayoría de las personas en los países en desarrollo trabaja en actividades relacionadas con el sistema alimentario, ya sea de manera independiente o en empleos asalariados, y esta situación se mantendrá en el futuro cercano. Los empleos en el sistema alimentario no solo incluyen la producción agrícola, sino que también representan una gran parte de los sectores productivos y de servicios de la economía mundial. A medida que los ingresos per cápita aumenten y los patrones alimentarios cambien, aumentará también la demanda de empleos en las actividades no agrícolas del sistema alimentario, como el procesamiento, la distribución, el transporte, el almacenamiento, el comercio minorista, la preparación de comida y los restaurantes.

El tema central de un nuevo documento del Grupo Banco Mundial (i) es cómo se puede generar puestos de trabajo en el sistema alimentario y proporcionar un marco para comprender los factores que determinan el número y la calidad de los empleos en el sector. En la publicación también se destaca un conjunto de medidas que los países pueden adoptar, adaptar y aplicar a sus propias circunstancias para fortalecer la creación de empleo en el sistema alimentario.

Mensajes principales:

• En numerosos países en desarrollo, la mayoría de las personas trabaja en actividades relacionadas con el sistema alimentario, ya sea de manera independiente o en empleos asalariados, y esta situación se mantendrá durante el período establecido para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible y posteriormente. Los trabajos agrícolas independientes y asalariados generan aún una gran proporción de los ingresos rurales y pueden tener un impacto enorme en la reducción de la pobreza.

• El sistema alimentario no se limita solo a la producción agrícola, ya que abarca actividades a lo largo de las cadenas de valor, tales como el procesamiento de alimentos, el transporte, el comercio minorista, los restaurantes y otros servicios. En muchos países, las actividades no relacionadas con la agricultura del sistema alimentario representan una gran proporción de los sectores de las manufacturas y los servicios. Si bien el porcentaje del empleo en la agricultura tiende a disminuir a medida que aumentan los ingresos per cápita, la participación en la producción de alimentos y los servicios tiende a aumentar.

• Para aumentar la cantidad y el nivel de inclusión de los puestos de trabajo, será necesario poner atención al desarrollo del sistema alimentario, la intensidad del empleo y la inclusión de los jóvenes y las mujeres. La urbanización y el crecimiento del ingreso per cápita ofrecen nuevas oportunidades importantes en productos no derivados de cereales y en nuevos empleos en el sistema alimentario que no solo se limitan a la agricultura. La inclusión de las mujeres y el creciente número de jóvenes en los puestos de trabajo relacionados con el sistema alimentario pueden aumentar la productividad y mejorar la armonía social.

• Para mejorar la calidad de los empleos en el sistema alimentario, se debe prestar atención al aumento de la rentabilidad del trabajo y de la estabilidad de los ingresos, y al mejoramiento de las condiciones laborales.

• Las prioridades varían según el contexto del país. Se necesitarán diferentes tipos de intervenciones en economías dependientes de la agricultura en comparación con economías urbanizadas o en proceso de transformación; en regiones rezagadas en comparación con regiones que van a la vanguardia; en entornos con abundantes tierras en comparación con aquellos con escasez de tierras; si los factores de “empuje” o de “atracción” están promoviendo el éxodo de la población agrícola en zonas específicas, y sobre la naturaleza original de las deficiencias en la cualificación de los trabajadores.

Fuente: Banco Mundial

Visto 136 veces
Publicado en Noticias